UN AÑO DESPUES DE QUE LA VIDA CAMBIO,
NO SOLO EN LOS ESTADOS UNIDOS SINO EN TODO EL MUNDO
Por: Willie Lora
9 de septiembre, 2002
Septiembre 11 del año 2001. Para mi unos de los días más preciosos del comienzo del otoño en la capital estadounidense, al mismo tiempo se convertía en el día que la historia recordará como el día en que los Norteamericanos perdieron su inocencia.
Era un poco más de las 8 de la mañana cuando una llamada me despertó, era de mi oficina central en la ciudad de Atlanta EE.UU. Para decirme que acaba de ocurrir un accidente aéreo en Nueva York. Que un avión de pasajeros había chocado con una de las torres gemelas, que debía de contactar mi equipo de trabajo y apresurarme al aeropuerto porque tendríamos que salir de inmediato a cubrir esta noticia. Soy el productor ejecutivo de la cadena de noticias internacionales, CNN en Español en Washington EE.UU.
Para mi es algo normal recibir este tipo de llamadas para cubrir incidentes de esta naturaleza. Pero nada podría prepararme para lo que aconteció después, al momento que me preparaba encendí el televisor para seguir la noticia, y unos minutos después miraba que ese otro avión se acercaba, y se acercaba, y con mi cara de asombro mire como el otro avión le pegaba a la segunda torre, en ese momento mi adrenalina comenzó a subir, el teléfono timbra por segunda vez, y es de Atlanta de Nuevo informándome de lo que había pasado y que se había confirmado que era un ataque terrorista. Y que debía dirigirme a mi oficina para comenzar la labores desde allí, inmediatamente pase la información a mi equipo de trabajo y me dirigí a mi oficina.
En el camino a mi oficina, tengo que pasar a unos 300 metros del pentágono en la carretera inter-estatal 395, era un poco mas de las 9 de la mañana, estancado en el trafico frente al pentágono, escuche el estruendo de las turbinas de un avión, y al voltear mi cara hacia la izquierda, vi como este avión le pegaba al pentágono, y una gran nube de fuego seguida por humo negro subió a unos 200 metros de altura. La explosión produjo un caos total, las personas abandonaban sus autos en el medio de la autopistas y literalmente corrían por sus vidas, en ese momento como al resto de los estadounidenses, mi vida cambio.
El caos era tan grande que todo era confusión, la noticia de que otro avión estaba en camino a la Capital y que no se sabía cual era el próximo blanco tenía a la ciudad al borde de la locura, miles, y miles de automóviles tratando de salir, yo creo que era el único tratando de entrar para llegar a mi oficina, y medir lo grave de la situación, algo que resultó todavía hasta el día de hoy, algo imposible de lograr. Dentro del caos escuchaba que el otro avión había caído en Shankville Pensilvania, un pueblo rural del área fuera de Washington. Dentro de todo el caos, pude dejar mi vehículo estacionado en un lugar unas 6 millas de mi oficina porque era imposible manejar, y caminé unas 4 horas para llegar. En el camino encontré las caras de la nueva realidad estadounidense, asombro, lagrimas, rabia, tristeza, y un profundo dolor colectivo que se sentía en el ambiente, porque todavía no se sabia lo grande que esto había sido.
Los Norteamericanos pensaban que algo así nunca pudiese ocurrir en este país, y que sólo se podía ver en los países del medio oriente, y en otra partes del mundo, que muy equivocado estaban. A raíz del ataque, el sentimiento de unidad se apodero del país, grandes demostraciones de civismo, humanismo, y esperanza se realizaron, la nación se unió y respaldo a su presidente que dijo que las acciones endemoniadas, nunca iban vencer a la liberta, ni a la forma de vivir de los Estadounidense y que esos principios se iban a proteger cueste lo que cueste, y que quienes habían derrumbado esos edificios, iban a escuchar a todos lo Estadounidenses muy pronto.
En las próximas semanas, se monto la operación militar más grande desde la guerra del Golfo Pérsico y el 9 de Octubre del mismo año, comenzó el fin del régimen Taliban en Afganistán, y salvaguarda de Osama Bin Laden quien había ordenado los ataques a las torres gemelas y el pentágono.
Creo que después de un año de los eventos del 11 de Septiembre nos hemos recuperado mucho emocionalmente, la vida nunca será igual, los cambios en nuestra vida cotidiana después de estos eventos son muy notables, como un infinito recuerdo de que la seguridad que gozábamos ya no existe, de que somos tan vulnerables como los demás, que la economía del país sufrió un daño muy fuerte, se perdieron miles de empleos, pero como toda nación de raíces fuertes, lentamente se esta levantando y la gran mayoría de analistas coinciden que el país saldrá mas fortalecido después de esto porque la experiencia de estos eventos, nos hacen ver las cosas desde otro punto de vista que hace un año atrás no éramos capaces de pensar.
Para mi después de haber vivido esta experiencia, y ver también, lo vulnerables que somos, estos eventos me han enseñado a valorar mucho más las cosas importantes y que en realidad tienen un gran significado en nuestras vidas, me ha enseñado a vivir cada día como si fuera el último de mi vida, porque desde ese día me di cuenta, que mañana podría ser el último.